28 sept. 2018

PEPÍN LÍRIA CIERRA SU CARRERA PROFESIONAL INDULTANDO A "JABATO"


EL JULI MOSTRÓ  TORERÍA  Y SERIEDAD EN ABARÁN



     Antes de comenzar, comentar que este año no hemos tenido en la puerta de la plaza ninguna manifestación anti-taurina y nos han llegado informaciones, que no hemos podido contrastar, de que ha sido la Delegación de Gobierno quién no ha dado autorización para realizarla, por lo tanto, si esto es cierto, nuestra felicitación al Delegado del Gobierno por conseguir que los aficionados a los toros podamos asistir a un festejo en plena libertad y sin ser insultados.

   Medio puñado de entradas se quedaron en taquilla, las cuales impidieron poner el cartel de "no hay billetes" en la tarde de la definitiva despedida de los ruedos del matador de toros murciano Pepín  Líria. Un gran ambiente en los graderíos y tan pronto pisó el albero el torero de Cehegín, comenzaron a escucharse con mucha fuerza los gritos de Pepín, Pepín, Pepín, viéndose obligado el torero a saludar al respetable e invitando a El Juli a saludar con él, tema que muy respetuosamente y de manera muy profesional dejó para el murciano tras salir al ruedo simplemente para felicitarle.

  Los burladeros del coso pintados con el "hierro" de Pepín Líria, en una tarde que ya está en la historia de la tauromaquia de nuestra Región.

   Al primero de la tarde lo recibió con una larga cambiada rodillas en tierra y unas verónicas llegando al tendido que siguió coreando su nombre. Todo el corazón del torero en cada serie con la muleta, de manera especial por el pitón izquierdo, circulares mirando al tendido, otra serie igual pero rodillas en tierra intentó el de Cehegín, siendo cogido y levantándose para seguir en la cara, el público terminó enloquecido con él. Pinchazo y estocada antes de pasear la primera oreja de la tarde.

   Si el primero de la tarde lo brindó al público, este segundo lo brindó al Dr. Ricardo Robles (que posteriormente -durante el descanso del festejo- tuvo que darle cuatro puntos en la frente a causa de la herida sufrida en el primero de la tarde), con la franela Pepín se mostró firme desde el comienzo, con buenos derechazos sacándose el toro al centro del anillo. Una faena que caló en los tendidos por su pundonor que fue premiada con las dos orejas y el toro premiado con la vuelta al ruedo (para mí no merecida).  Y donde el torero siempre se mostró por encima del toro.

    
        Ya tenía la puerta grande abierta Pepín, pero no se conformaba con ello y poniendo toda su voluntad y ganas recibió al que será el último toro de su carrera profesional (con el pensamiento de hoy en día, que como dice el refrán "nunca digas de este agua no beberé" y la vida nos da muchas vueltas) con un precioso capote pintado por el artista Luis Fernández -el mismo con el que realizó este último paseillo-  a pies juntos para recetarle una buena serie de verónicas. Brindó éste a su hija María y realizó una faena con la misma ilusión y ganas de cuando tenía un puñado de años menos y la ilusión de alcanzar lo que posteriormente alcanzaría. El respetable loco con el torero y con un toro que repetía con prontitud y pidiendo el indulto de este "Jabato" que terminó entrando de nuevo a los chiqueros para emprender, una vez realizadas las primeras curas, el viaje de regreso a la dehesa. Pepín paseo en esta culminación los máximos trofeos (simbólicos) que cumplieron con ese sueño de torero de ver como su último toro en activo indultado.


    Muchas cosas buenas tiene el madrileño Julián López "El Juli" y una de ellas es que no le gusta perder ni siquiera al parchís, razón por la cual no llegó a Abarán para pasearse y ver a su compañero de cartel en la despedida. Llegó a la plaza a ponerle caro el triunfo al murciano. Al primero de su lote lo recibió con unas buenas verónicas, para recetarle en quites unas chicuelinas muy ajustadas. Con la muleta es de destacar su toreo al natural, donde más complicado se mostró el de Santiago Domecq, mostrándose mu por encima el astado. Mató de estocada y paseó una oreja.


   
    Noble el cuarto de la tarde, pero falto de transmisión, que brindó a Pepín Líria, con el cual se ha mostrado muy firme, consiguiendo algunas series de una gran calidad en un palmo de terreno, pareciendo auténticos carteles de toros los naturales que le recetó. No se mostró afortunado con el estoque y su premio se quedó en una oreja.  

    
     Tras el indulto el Juli salió a por todas en el que cerraba plaza, realizando, para mi punto de vista, una extraordinaria y completa actuación, comenzando con el capote, llevándoselo al caballo con una chicuelinas al paso de gran calidad, luego un quite por serpentinas sensacionales. Con la muleta en la mano, comenzó su faena junto a tablas de rodillas para en esta posición conseguir sacarlo a los medios. Series por ambos pitones en un palmo de terreno, con rectitud y mucho temple, sabiendo sacarse al toro de las tablas que buscaba y calando en el público de Abarán que comenzó a pedir el indulto del toro, pero la honradez del madrileño le obligó a montar el estoque para dejar una estocada y pasear las dos orejas del toro que fue aplaudido en el arrastre. 


  Ficha del festejo
Plaza de toros de Abarán
Lleno en los tendidos
Toros de Salvador Domecq bien presentados para una plaza de 3ª (el 3º  premiado con la vuelta al ruedo y el quinto indultado)
- Pepín Líria (que se despedía de los ruedos) .- Oreja, 2 orejas y 2 orejas y rabo simbólicos.
-  El Juli.- Oreja, oreja y 2 orejas


    

   


     

    

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